Existen básicamente dos circuitos de aire diferenciados. Un circuito introduce el aire y el otro lo extrae. Esto se realiza 24 horas al día, de una forma continuada y con una cantidad precisa para garantizar una óptima calidad del aire.

Se introduce aire en los lugares secos como: habitaciones, cuarto de estar, comedor … y se extrae de los lugares húmedos como la cocina y los lavabos al exterior. Aprovechamos el aire caliente que se extrae para introducirlo de nuevo. En invierno se calienta el aire que se introduce desde el exterior y en verano se enfría el aire caliente del exterior. Existe un sistema de filtros que reducen el nivel de contaminantes y se mejora considerablemente la calidad del aire.

El recuperador de calor permite recuperar hasta un 60% del calor que se perdería utilizando sistemas mecánicos de ventilación.

Este sistema se suele utilizar mucho en viviendas pasivas o de bajo consumo. Con ello conseguimos un alto nivel de confort, salud y ahorro energético.